Curso de Diseño de Interiores y Decoración Profesional

Ya sea que quieras ser Diseñador(a) de Interiores profesional o que simplemente quieras redecorar tu casa, eEn este curso encontrarás todo lo necesario para lograrlo.

NATURALISTAS:

Los espacios naturalistas proponen desde el vamos una franca relación con la naturaleza, es decir el llevar el exterior al interior de los espacios por medio de la utilización consciente de materiales naturales (piedras, maderas, ladrillo, etc.)

Este tipo de estilos queda determinado por un carácter de artesanado-rustico en lo que al lenguaje estético se refiere.

La idea general de este tipo de ambientes es recuperar y recrear el campo en la ciudad.

Se revaloriza lo artesanal, se recupera el estilo pintoresquista, se intenta potenciar el contacto con la ecología, diseñando un estilo de vida en contraposición con lo que propone la ciudad: el smog, el ruido, el estrés y el hacinamiento. Dentro de esta categoría de estilo encontramos los siguientes tipos:

  • Orgánico
  • Étnico Asiático
  • Étnico Africano
  • Étnico Mexicano
  • Étnico Oriental Japonés

Orgánico:

El estilo orgánico conlleva lo dicho anteriormente y le suma una utilización de elementos en forma de que intenten reproducir una disposición casual de los mismos, refiriéndose fuertemente a la naturaleza, evitando cualquier contacto con la geometría, concepto que de ninguna manera existe en el desarrollo natural del mundo.

La utilización de fibras naturales como el yute, el coco, el sizal, el empleo de materiales rústicos para la fabricación de mobiliario y el uso de pinturas ecológicas determinan a este tipo de estilos en un referente obligado para la semejanza con la naturaleza.

El grado de funcionalidad, a diferencia de los espacios modernos no esta tan tenido en cuenta y esta determinado en su totalidad mas por la persona que lo utilice, de acuerdo a su comodidad y gustos.

Para la confección del mobiliario y el equipamiento se utilizan la mayoría de las veces elementos extraído directamente de la naturaleza, trabajándolos minimamente dejándolo en un estado casi virgen que resumirá la esencia de la ecología y lo natural en el diseño.

Étnicos:

Definamos en primer termino que un estilo étnico esta basado en el diseño que referencia y se mimetiza con el entorno en donde se desarrolla, es decir que adopta características básicas del contexto que lo rodea y lo traslada al interior de los espacios.

Decorar y diseñar conlleva grandes dosis de imaginación. En cada zona del espacio imprimimos, sin darnos cuenta, nuestros gustos y preferencias.

Podemos desde decantarnos por el minimalismo hasta dejarnos llevar por el espíritu zen. Los objetos, los cuadros, la forma de iluminar... todo aquello que crea ambiente, emana directamente de nuestras particulares inclinaciones. El gran escaparate decorativo nos ayuda a elegir colores, texturas y materiales ofreciéndonos una cantidad colosal de tendencias con las que teñir las estancias de elegancia y distinción.

Dentro de las modas actuales, imperan opciones de lo más variopinto. Una de ellas es la que traduce la decoración al estilo étnico, donde la única regla es 'cuanto más exótico, mejor'. Procedentes de las culturas más recónditas y de los lugares más mágicos, los objetos que toman protagonismo dentro de una vivienda de estilo étnico invitan a la fusión, al mestizaje, a los rituales paganos y a las costumbres tribales.

Lo étnico se ha impuesto como una tendencia: su interés y riqueza reside en que nos conecta con nuestra historia ancestral y olvidada, la historia de la tierra, las mismísimas raíces.

A la vez, funciona como integrador armónico entre la naturaleza y la vida cotidiana.

Las piezas únicas y artesanales de las etnias se destacan junto a otras de diferentes estilos; esta sutil mezcla hace más atractivos y actuales los ambientes.

En este proceso, tanto los textiles como los objetos suelen cambiar de función y apropiarse de nuevos usos y significados.

Un awayo ya no cargará más bebes y hoy se transformará por arte de magia en un tapizado, un almohadón o un cuadro.

Los objetos cuentan y transmiten una historia, aquellos que tienen la magia de lo artesanal.

Un tema clave es el manejo del color. En principio, se leen claramente dos tendencias. Por un lado está la gama de los colorados, que resulta ideal para ambientes más dinámicos, como un estar o un comedor, color que armoniza con los textiles del Norte.

Por otro, la gama de los marrones y los camel para ambientes más relajados, como un dormitorio o un cuarto de TV, acompañan a las maderas, los cueros y textiles tipo chagua.

Los colorados hacen referencia al vino y la sangre, la pasión y la vida; los marrones a la tierra y la fertilidad, todo a tono con nuestras raíces.

Étnico Asiático:

El estilo étnico-asiático tiene un desarrollo en toda la zona de Indonesia, Polinesia, Filipinas, India, Arabia y Turquía.

Es un estilo recargado de textiles de textura s y de colores. Son ambientes intensos y brillantes.

Poseen una iconografía exacerbada y tienen un condimento fundamental que es lo místico: el Corán, texto básico del Islam, la religión imperante de la zona, determina muchas de las variables de diseño como por ejemplo el tratamiento del dibujo en las alfombras.

El mobiliario es pobre porque estos pueblos no tienen tradición de mueble al ser pueblos nómades que se desplazaban por el desierto.

Por el contrario el valor agregado de este estilo es la confección de textiles, no cuelgan cuadros sino tapices.

De existir muebles, son ricamente tallados y saturados en el artesanado.

Características sustantivas de este estilo son el azulejado intenso que enmarca superficies verticales, bordados y rica tapicería, colores vivos para alejar males, ánforas, objetos exóticos donde lo utilitario se suma decididamente a lo estético.

La recarga, lo atiborrado, la saturación son condiciones fundamentales para el desarrollo de este estilo étnico.

Étnico Africano:

Este estilo hace referencia muy fuertemente a la dureza del clima sofocante de África, y lo realiza por medio de los materiales que le brinda la tierra.

La decoración es totalmente rustica y sin detalles y tiene como ingrediente principal un gran respeto por el textil, no solo como tela sino como cerramiento vertical.

El estilo africano esta indicado para espacios en contacto muy cercano con la naturaleza. Posee una manufactura burda, en bruto de cada elemento constitutivo.

Los colores predominantes son colores terrosos combinados con juegos cromáticos de colores primarios y o simples (tinturas naturales).

Tiene a la organicidad como leit motiv y se intuye al visualizar estos espacios como de impresiones de ambientes en estado natural y salvaje.

Los objetos ornamentales decorativos están basados en elementos autóctonos de la cultura como son mascaras, lanzas y totems.

Los muebles son bajos y conllevan poca confección en sus diseños; los hay del tipo camastros, reposeras, etc.

O por ejemplo troncos de árboles trabajados en forma artesanal en forma de bancos, barras, etc.

Traducir este estilo a un espacio de hoy supone el trabajo con colores oscuros, texturas diseñadas desde la relación con la naturaleza y objetos emblemáticos que hagan referencia a la cultura africana.

Para el étnico africano no hay reglas, ni modas.

En este estilo se mezclan todos los materiales y texturas siempre que estos elementos transmitan fusión de culturas y ritos paganos.

Lo tribal aparece como núcleo indiscutible.

La utilización de motivos del África es parte de una tendencia mundial en la decoración que representa una revaloración del estilo étnico.

Accesorios para la sala, figuras decorativas de animales salvajes o muebles forrados en pieles, sorprenden a algunos y cautivan a otros.

Piezas un poco más excéntricas y provocativas, que seducen a través de sus colores y texturas, y pueden ser fácilmente incorporadas en cualquier ambiente de un espacio actual.

Su encanto son los colores cálidos y objetos artesanales, cestos, cerámica, tejidos naturales, madera con tallas y alfombras con dibujos elaborados.

Tierra sobre tierra, elementos totémicos, rojos, terrosos, ocres, naranjas, muebles africanos, objetos de culturas indígenas, música de percusión y mucho movimiento y espontaneidad.

El estilo Étnico Africano lo desarrollaremos en detalle en el Anexo Estilos.

Étnico Mexicano:

También llamado estilo Barragán, tiene como principales características las texturas, el color y el agua.

Propone como premisa de diseño una notoria interacción entre exterior e interior.

El trabajo estético pasa por muros y superficies ultra texturadas a partir de revoques y estucos muy granulosos.

A partir del reconocimiento de la gran tradición del manejo del color de los mexicanos, se emplean combinaciones cromáticas muy jugadas.

Esta tradición colorida deviene de los textiles en telares mejicanos y todo tiene una razón de ser en este estilo.

El texturado intenta mimetizar la construcción con la tierra y con la vegetación. Los colores intentan mostrar la cromaticidad del mar Caribe, de la llanura y de las suaves montañas de México.

Tiene como objetos fetiches, tinajas, vasijas, cacharros y esferas de barro cocido.

El lapacho, las cañas y la laja entran en perfecta sintonía con las geometrías de líneas puras con vértices y ángulos bien marcados.

Se puede decir que el estilo mexicano es una mezcla de la arquitectura colonial con toques minimalistas de hoy.

Los rojos intensos, los azules con tintes de añil, los blancos, los amarillos y los púrpuras son los colores que identifican el estilo sumándoles telas gruesas como el corderoy y la arpillera.

El tratamiento de la luz es también a partir del color: cada ambiente, cada espacio de trabajo, contiene detalles que cambian con las horas del día según se modifica el trayecto del sol.

Por ultimo es de destacar la presencia del agua como elemento de diseño: grandes espejos de agua en diferentes alturas aportan características de diseño visuales y sonoras al espacio proyectado, jugando a partir de desniveles constructivos bien marcados en el perímetro del espacio.

La vegetación característica de este estilo es el cactus, un material vegetal texturado que suma contraste al espacio en cuestión.

El estilo Étnico Mexicano lo desarrollaremos en detalle en el Anexo Estilos.

Étnico Oriental Japonés:

El espacio Japonés habla de soluciones brillantes a la distribución y a la circulación, conseguidas a partir de: la eliminación de verdaderas divisiones, la ausencia de pasillos molestos, y la desaparición del estatismo propio que proponen los muebles voluminosos. Cada espacio posee un carácter de recogimiento y privacidad muy interesante.

Los espacios son una célula articulada en todas direcciones y dimensiones ofreciendo a quien las habita y recorre la sensación de hallarse no en una caja mecánica sino en un viviente construcción pulsante.

El estilo étnico oriental japonés tiene una gran influencia de la filosofía zen y trabaja con preceptos fundacionales como la horizontalidad, la fusión total del interior y el exterior, y la búsqueda de ambientes que acojan la presencia mental y sensual del hombre.

Conseguir la realidad del interior zen es lograr que el interior se acepte a si mismo como vacío, que este consustanciado con su propia naturaleza, que no tenga pretensiones, y que sea directo y simple, es decir total.

La sensación del espacio se logra utilizando ventanas bajas que ensanchan la dimensión del ambiente a diferencia de la habitación occidental donde la altura del cielorraso es lo decisivo. El espacio se expande a lo largo de ejes horizontales bajando el cielorraso a diferencia de la habitación occidental que se expande en sentido vertical subiendo los techos.

Conlleva el concepto de muro desplazable, donde la división interna se realiza mediante panelería liviana y divisoria interna y corrediza: el shoji son paneles translucidos que separan habitaciones siendo un papel transparente, y el fusumá en cambio es paneleria fija que es un papel opaco, como dispositivo de oscurecimiento.

El concepto de ventana es muy diferente que en occidente: aquí se la denomina como abertura y genera una interrelación mucho más fuerte con el exterior.

El concepto de la divisoria por paneles parte de una razón técnica: por el calor y la humead que reina en Japón la casa debe ser tan abierta como sea posible sin divisoria de ambientes que interrumpan una ventilación cruzada.

Al existir la posibilidad de remover fácilmente los paneles, la planta se convierte entonces en un espacio único. Si esto lo comparamos con occidente notamos la concepción diferente de diseño: mientras los occidentales para agrandar una vivienda sumamos habitaciones por adición, en oriente se empieza a la inversa, se genera un gran espacio y luego se lo compartimenta buscando los espacios privados que se necesiten.

Por ultimo hablaremos de la modulación espacial. Todo deviene de un modulo predeterminado llamado Tatami, del cual parten todas las configuraciones posibles de plantas.

El Tatami es un rectángulo materializado con paja y esterilla, el cual generará un espacio global y único que luego será particionado en sus respectivos submodulos.

El primer Tatami que se coloca al inicio del diseño refiere al lugar del fuego, punto central de la casa; luego se desarrolla perimetralmente extendiendo la superficie requerida para la vivienda o el espacio de trabajo.

Podemos definir a este estilo de la siguiente manera:

  • horizontalidad,
  • claridad geométrica,
  • modulación perfecta,
  • fluencia espacial,
  • abstracción frontal de sus componentes,
  • interrelación interior exterior
  • continuidad visual en todos los sentidos del ambiente.

Es otra forma de entender la vida.

Colores neutros, maderas naturales, muebles sencillos hasta el extremo, luz indirecta, todo en perfecto equilibrio. Hay que intentar conseguir una armonía para meditar.

Este estilo se basa en la simplicidad y el orden por dentro y por fuera.

Paz, silencio, líneas rectas y aromas sutiles.

Los muebles de líneas simples armonizan con la pureza en los colores y materiales.

El espacio es muy sobrio, confortable y práctico.

Uno de los aspectos que más se cuida en este estilo es la iluminación; con ella se logra crear un ambiente suave y sensual.

Una casa de estilo zen es una casa donde es cómodo moverse.

Los espacios encajan de una forma natural los unos dentro de los otros. Los tonos más utilizados son el blanco y toda la gama de los ocres o los beiges.

El estilo Étnico Oriental Japonés lo desarrollaremos en detalle en el Anexo Estilos.

Preguntas y Comentarios

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